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jueves, 30 de abril de 2009

EL RUMBO CORRECTO


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 
Es un gran placer sentarme en la computadora y ponerme a escribir, escribir pensamientos, reflexiones, cuentos, novelas, ensayos, poemas y todo aquello con lo que sueño por las noches, lo que sueño despierto y dormido. Ahora a los 67 años de edad, mi vida es una película, donde los reciuerdos, anécdotas, historias. Así es que para todos los compañeros de la Fuerza Aérea Mexicana que puedan leer este blog, los invito a mantener siempre EL RUMBO CORRECTO....
Al iniciar mi vuelo
la estrella de la tarde,
es una clara llamada
para las alas de mi nave.

Ojalá que una suave brisa
sin grandes nubes ni fuertes vientos,
hagan que vaya yo elevándome
del inmundo suelo que me asfixia.

El crepúsculo se ha iniciado
y después de eso ¡La oscuridad!
un tenue reflejo en mi cabina
me indica que voy en la ruta trazada.

De mi tiempo y mi espacio
el aire me llevará muy lejos,
esperando ver de nuevo cara a cara
a éste Dios que me lleva por el rumbo correcto.

MI CORONEL, SOLICITO QUE EL BATALLÓN


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


A principios de 1972, sin dejar de pertenecer al Escuadrón de Material Aéreo de transporte Ejecutivo, EMATE, y ostentado todavía el grado de teniente, pasé comisionado al Hangar del Secretario de la Defensa. Mientras llegaban las órdenes para irme de copiloto del Jetstar, cosa que no sucedió, pues termine yéndome a San Angelo Texas, junto con el General Julio Cal y Mayor para tomar el curso del MU2J, recoger el avión y trasladarlo a la ciudad de México.

En la mañana del 3 de Febrero estaba nombrado como piloto de alerta en el equipo DC-3 del EMATE, siendo las 09:30 horas cuando me informaron que me presentara con el comandante Mayor Raúl Maciel Peña, para recibir órdenes de preparar el avión y esperar al Coronel Francisco Quiroz Hermosillo, comandante del Batallón de Policía Militar. La misión era llevar al Coronel y tres pasajeros más al aeropuerto de Morelia Michoacán, se me informó que hiciera el plan de vuelo en la oficina de despacho de la Plataforma Militar, y con la tripulación designada, esperáramos al Coronel Quiroz al pie del avión y despegáramos hacia Morelia.

Alrededor de las 11:00 horas nos estábamos estacionando frente a la terminal del aeropuerto y ya con los motores apagados, bajó el Coronel Quiroz, tuve que correr detrás de él para preguntarle que íbamos a hacer, saber si pernoctábamos para cambiar el avión de lugar. A lo que él contestó “No mi Teniente, espere con su avión donde lo dejó, creo que regresaremos a la ciudad de México en una hora a lo sumo.

Fui a la oficina de despacho, cerré el plan de vuelo y le avisé al comandante del aeropuerto que tenía que esperar al Coronel para regresar a la ciudad de México. El me dijo que le habían hablado de la Zona Militar de Morelia donde le solicitaron todas las facilidades para el DC-3 y su tripulación.

Por lo tanto el copiloto y yo entramos al restaurante a tomarnos un café. Estando sentados vi que llegó un batallón de soldados y los empezaron a colocar alrededor del avión, el mecánico y al radio operador vigilaron que todo fuera normal. En eso se acercó un Teniente Coronel Médico y me preguntó que si yo sabía a quien iba a llevar de regreso a México. Yo pensé que a lo mejor era un General muerto y que por eso estaba el batallón alrededor del avión, para rendirle un homenaje.

Fue una gran sorpresa cuando me dijo: “No mi teniente. Va a llevar el cadáver de Genaro Vázquez, quien murió en mal estado físico esta madrugada, como consecuencia del acoso por los soldados del ejército en un accidente automovilístico en la carretera México-Morelia. Decir acoso es mejor mencionar que fue acribillado a balazos y se salvó la hija de nombre Consuelo que le acompañaba en esa emboscada ésta madrugada en un choque en la carretera”

Mi mente trabajó a velocidad de crucero del Jetstar, y salí para preguntar por el comandante del Batallón, era un Coronel chaparrito del cual no recuerdo su nombre. Me presenté ante él y le dije: “Mi coronel, soy el teniente Francisco Lavín, piloto del DC-3 de la Fuerza Aérea que esta frente a nosotros, y me están informando que voy a llevar de regreso a la ciudad de México al cadáver de Genaro Vázquez y a su hija Consuelo que va muy mal herida. Y que usted es el comandante del batallón aquí presente” El Coronel me contestó: “Así es mi teniente, ¿por qué la pregunta?”

“Con todo respeto Señor, entonces permítame decirle que a mi no me sirve de nada, que el batallón se mantenga formado alrededor del avión, aquí en la plataforma” le contesté yo. “Y eso a mi que diablos, teniente” Tomando aire y tratando de decir con aplomo las cosas, le contesté: “Mi Coronel, solicito que riegue a todo el batallón, a todo lo largo de la pista, a ambos lados de ella, y mirando hacia fuera de la misma, cuidando que el carreteo del avión hasta la cabecera sea seguro, no quisiera recibir alguna ráfaga de alguno de sus seguidores”

En menos de cinco minutos, toda la pista del aeropuerto de Morelia estaba seguro con un batallón vigilante.

Llegó el Coronel Quiroz con el cadáver de Genaro, con la hija Consuelo que iba herida, algunas armas recogidas del vehículo que chocó Vázquez. En cuanto todo estuvo abordo, después de echar a andar los motores y hacer las pruebas correspondientes despegamos con rumbo a México.

Después de aterrizar en el Aeropuerto de la Ciudad de México, y estar entrando en la Plataforma Militar, detecté una camioneta de Televisa con una cámara encima del techo. Le avisé al Coronel Quiroz y me dijo que nos teníamos que ir a otro lugar, pues él no quería publicidad porque esas eran las órdenes que llevaba del Secretario de la Defensa. Entonces se me ocurrió llevar el avión hacia el Hangar de la Presidencia, las plumas de entrada a la plataforma de estacionamiento del Hangar estaban abiertas, los soldados que estaban de guardia no esperaban ningún avión del Hangar Presidencial, pero vieron que a un DC-3 de la Fuerza Aérea lo seguían algunos vehículos con reporteros, viré al avión 180º y sacando la cabeza por la ventanilla, les grité a los soldados: “Déjenlos entrar, luego yo voy a salir de nuevo, entonces deténgalos hasta que me haya ido” 

Llegué de nuevo a la Plataforma Militar y en ese momento entraban los vehículos del Coronel Quiroz, todavía no terminaba de limpiar el avión, cuando ya el Coronel junto con el cadáver de Genaro Vázquez habían desaparecido de la plataforma.

Un rato después llegaron corriendo todos los reporteros y me comenzaron a preguntar muchas cosas, a las que yo contesté que no sabía nada, que no sabía mi nombre, que estaba loco y cuanta barbaridad se me ocurrió.

Esa noche, en el noticiero de Jacobo Zabludovski informaba, que un teniente, según datos obtenidos en la Plataforma Militar del aeropuerto Internacional Benito Juárez, no quiso dar su nombre pero se sabe que se apellidaba Lavín, decía que estaba loco y que no sabía nada, pero en Televisa sospechaban que lo que yo había transportado era al cadáver de Genaro Vázquez.

miércoles, 29 de abril de 2009

MI AFICION POR LAS ESTAMPILLAS


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


Así es amigos, todos tenemos un vicio y el mío es el de coleccionar estampillas. Soy coleccionista, no me considero filatelista, pues no tengo tiempo para estudiar las características físicas de cada una de las piezas que tengo, imagínense, mi colección sobrepasa de las 250,000 piezas, casi la mitad de éstas estampillas, las tengo guardadas en setenta y cinco albums, pero si puedo reflexionar como ha intervenido la aviación en el correo mexicano. 

Fue la compañía Mexicana de Aviación la que en 1928, a escasos cuatro años de su fundación la que inició el transporte del correo aéreo, con un avión Fairchild monomotor de 450 caballos, tripulado por el capitán Edward Snyder, cubriendo la ruta: México-Tuxpan-Tampico. Como pasajeros, entre otros abordaron el avión, el General Eduardo Hay, Subsecretario de Comunicaciones y Obras Públicas. El Ingeniero Guillermo Villasana, Jefe del departamento de aviación civil y el señor Rodolfo Becerra Soto director del correo de México.

Cuentan que al día siguiente ya para regresar de Tampico a México, Don Rodolfo Becerra estaba muy nervioso porque se acercaba la hora del despegue: 07:00 horas de la mañana y el General Eduardo Hay no llegaba. Entonces el piloto Snyder le pregunto al director del correo si se retrasaría la salida, a lo que el señor Becerra le dijo: “La rígida disciplina postal dispone que el correo nunca se debe de retrasar, porque siempre el correo es primero”

A partir de entonces, el Servicio Postal Mexicano, ha hecho uso de todas las compañías de aviación, para mover toda la correspondencia que la ciudadanía confía en sus manos.

Es por eso, que dentro de mi colección tengo en un apartado del tema de aviación, las estampillas del correo aéreo de México.

Por cierto, en los festejos del día de la Fuerza Aérea que se llevaron a cabo en la Base Aérea número nueve, cuando fue comandante mi General Roberto Huicochea me pidió que montara una exposición de timbres aéreos, con todos los aviones del mundo.

Que dicha tan grande, es la de poder hermanar mis aficiones por el vuelo y las estampillas.

Todavía recuerdo, cuando en la sala de oficiales del hangar de la Secretaría de la Defensa, estaba yo, en mis tiempos libres, formando montoncitos de mis estampillas por países y por temas encima del escritorio. Se acercaba por detrás de mí el General Julio Cal y Mayor y le soplaba con fuerza a los montones, y las estampillas volaban por todos lados.

SOY GENERAL Y ORDENO...


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


Vayan estos comentarios, como un reconocimiento con todo cariño y respeto, para aquellos hombres viejos que iniciaron a la aviación mexicana, sobre todo dentro de nuestra Fuerza Aérea Mexicana, que ha sido el semillero de pilotos aviadores, para la aviación nacional la cual es una importante función de trabajo. Quiero recordar a un hombre muy especial; todos los que vivimos la aviación militar entre los años 40´s, 50´s, 60´s y principio de los 70´s de una manera u otra lo conocimos personalmente o supimos de sus anécdotas. Este Señorón, se gradúo en 1931 como teniente piloto aviador, venía del arma de caballería. En aquellos años, los pilotos volaban por intuición, pues la mayor parte de los aviones no tenían los medios sofisticados de los de hoy. Ninguno estaba computarizado, los equipos de radio eran muy rudimentarios, los instrumentos de navegación empezaban a dar resultados. Se volaba más por contacto con la superficie del terreno y a muy baja altura. Entonces estos primeros pilotos eran muy intuitivos. A mi generación ya nos tocó volar aviones más sofisticados, con mejores instrumentos. Mis compañeros de la Fuerza Aérea ya estarán ansiosos de saber a quien me refiero en este reconocimiento. Me refiero al Tigre del Caribe, a mi General Raul E. Foullon Cabrera, (qepd), quien tuviera miles de anécdotas.

Esto que les cuento, me sucedió en un vuelo que hice con él allá por 1970. Yo era teniente P.A. y pertenecía al Escuadrón de Material Aéreo de Transporte Ejecutivo, que se encontraba en la plataforma militar del aeropuerto internacional de la ciudad de México. Este escuadrón contaba con aviones Beechcraft C-45 conocidos por nosotros como "Bichos" y por C-47 o DC-3. Un día llegó mi Gral. Foullon para volar sus horas mensuales, porque el estaba encuadrado dentro de la Jefatura de la FAM. El comandante del Escuadrón, Mayor Raúl Maciel Peña, me asignó a mi para que lo acompañara como piloto de seguridad y a un bicho para hacer un vuelo. Al general Foullon se le ocurrió hacer una triangulación y decidió volar del aeropuerto de la ciudad hacia Cuautla, que si mal no recuerdo teníamos que volar a un rumbo de 135° más o menos. De ahí continuaríamos hacia Iguala con un rumbo de 240° más o menos para regresar al aeropuerto con un rumbo de 20°. El vuelo iba a ser más o menos de una hora a la velocidad del Bicho. El general se preparó, se puso su chamarra de vuelo, de aquellas de cuero, ya sentado en el asiento derecho del avión se ajusto sus filtros Ray-Ban y un gazné al cuello. Despegamos de la pista 5 derecha y de inmediato viró para tomar rumbo a Cuautla y llegando a ésta ciudad cambió su rumbo hacia Iguala. De Cuautla a Iguala volamos sobre los pequeños valles que hay en Morelos y Guerrero. Cada uno de los valles estaban cubiertos por bancos de niebla y nubes bajas, nada más se veían las cumbres de la pequeñas sierras que flanquean estos valles. Por lo tanto no vimos Jojutla ni la laguna de Tequesquitengo, ni el valle de Taxco, así es que cuando estábamos sobre Iguala, pero que no se veía por el nublado, me atreví a decirle: "Mi General, estamos pasando sobre Iguala" a lo que él con esa voz de mando que tenía me dijo: "NO TENIENTE, SOY GENERAL Y ORDENO QUE IGUALA ESTA MÁS ADELANTE" y así siguió volando, pasamos más valles cubiertos por nubosidad baja, yo veía por la ventana lateral del lado derecho que muy a lo lejos, el Nevado de Toluca se iba quedando atrás, sentí que de pronto llegaríamos a ciudad Altamirano o a Coyuca de Catalán. De repente el general me dijo: "TENIENTE, NO SE ENOJE CONMIGO Y LLÉVEME A LA CIUDAD DE MÉXICO" y más o menos con un rumbo de 50° o 60° aterrizamos en el aeropuerto con casí media hora después, el comandante Maciel lo único que me dijo fue: Lavín, ya estaba nombrando las tripulaciones para irlos a buscar. Que linda es la imaginación, porque sigo soñando que a la orden de un general, toda una ciudad se tiene que correr más adelante.

Esto me recuerda, que un gobernante de Baja California Sur le preguntó a su chofer: "Gumersindo, ¿que horas son? y el chofer le contestó: "LAS QUE USTED ORDENE, SEÑOR"

SE VOLVIERON A ESCUCHAR LOS MOTORES EN EL AIRE, DURANTE EL DESFILE DEL 2007


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 



Que alegría amigas y amigos, será volver a escuchar los motores de los aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana surcando los cielos de nuestra capital, durante el desfile del 16 de septiembre. Quizás muchos de ustedes no sepan el porqué de mi alegría. Algunas mentes obtusas decidieron cancelar las paradas aéreas que se hacían en cada desfile donde se conmemora nuestra Independencia, porque el 16 de septiembre de 1995 ocurrió una gran desgracia en los cielos de la capital, donde perdieron la vida los pilotos aviadores: GENERAL FAPADEMA GONZALO CURIEL GARCÍA; MAYOR FAPADEMA JOSÉ RIVERA GUTIÉRREZ; CAPITÁN FAPADEMA HÉCTOR RICARDO TREJO FLORES; TENIENTE FAPA MARIO HUMBERTO SÁNCHEZ GARCÍA; TENIENTE FAPA JORGE VERGARA MOGOLLÓN; y TENIENTE FAPA GUSTAVO PEREZ ESTRADA, al chocar en el aire aviones F-5 y T-33 (que esto, sea un homenaje póstumo para nuestros compañeros) Desde que los pilotos aviadores se organizaron para mostrar su capacidad operacional, pasando sobre las multitudes en perfecta formación aérea, donde se muestra la disciplina y coordinación que se tiene en cada parada aérea. 

Recuerdo que allá en 1967 me tocó participar en mi primer desfile aéreo sobre la ciudad de México volando un North American T-28. Despegamos de La Paz nueve aviones pertenecientes al tercer grupo Aéreo (Escuadrón 203 de La paz y Escuadrón 204 de Ensenada) para reunirnos en la Base Aérea de Santa Lucía con los demás aviones T-28 que provenían de Cozumel, Mérida, Ixtepec y Puebla. Y la aventura del desfile no nada más, era desfilar sobre la ciudad de México, sino era trasladarnos desde nuestras bases con todo el material aéreo hasta la capital. Por cierto en ese primer desfile donde participé, recuerdo que ya casi para llegar a Santa Lucía se cerró el cielo por una gran nubosidad, y hubo un momento en que el General Héctor Gaytán Sánchez seguía al Mayor Florentino Rodríguez Cota, y nuestro comandante seguía al general y los otros siete aviones donde íbamos nosotros, acolados detrás de ellos. Por lo mismo volé en T-28 en los desfiles de 1968 y 1969. Después fui transferido al EMATE dónde me tocó volar en 1970 en un Beechcraft C-45. Y en las paradas aéreas de 1972 a 1977, ya estando en el Hangar de la Secretaría de la Defensa siempre nos tocó cerrar el cocol (último avión de la formación) en el DC-6 FAM 10014. 

Este año la Fuerza Aérea Mexicana presentó al país en perfecta formación, a aviones: F-5, Embraer 145, Hércules, Arava, Pilatus PC-7 y los helicópteros: Yas´ur 2000, MI-17, MD-530 E, Blackhawk UH-6DL. Por todo esto, les repito, que alegría es ver surcar en perfecta formación a los pilotos aviadores de nuestra Fuerza Aérea Mexicana este 16 de septiembre de 2007.

ASOCIACIÓN DE LA ESCUELA MILITAR DE AVIACIÓN

Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


Una vez me encontré con uno de los compañeros que tuve en el Hangar del Secretario de la Defensa y que ya tenía un alto puesto dentro de la Fuerza Aérea me preguntó lo siguiente: “Oye Lavín ¿Ya eres tu socio de la asociación de la Escuela Militar de Aviación?”

A lo que yo le contesté que si, que pertenecía al escuadrón La Paz. Entonces yo le pregunte: “¿Y usted mi general, que opina de la asociación?”

A lo que el me respondió: “El 25 de marzo de 1975, un grupo de pilotos aviadores militares, consolidaron sus ideales al fundar la Asociación de LA Escuela militar de Aviación, A. C. estableciendo entre otros fines:

Fomentar y desarrollar la unión y las relaciones entre sus socios así como entre las Asociaciones similares del país y otras naciones.

Exaltar la memoria de los compañeros en defensa de la patria y los caídos en el cumplimiento del deber, que hayan pertenecido, éstos a la Fuerza Aérea Mexicana y a las instituciones hermanas como son: El Heroico Colegio Militar y la Heroica Escuela Naval Militar.

Para cumplir con lo anterior, los pilotos aviadores miembros de la Asociación de la Escuela Militar de Aviación A. C. caracterizados siempre por su lealtad con el pueblo de México y por satisfacer de las necesidades que la aviación nacional demanda, mantiene con cariño esta asociación, la cual es un foro en el cual se pueden verter comentarios y opiniones con las que darán salida a todas las inquietudes que como pilotos hemos tenido al devenir del tiempo y continuaremos con fomento de valores que constituyen el lema de la Asociación: HONOR, VALOR Y FRATERNIDAD.

Como Toda asociación, contamos con unos estatutos bien sencillos, los cuales nos dicen: En el primer capítulo hablan de las generalidades y de los fines. En el segundo de la organización. En el tercero de los socios. En el cuarto capítulo se habla de la Asamblea General y en el último del Consejo Ejecutivo Nacional.

Como nos habla la organización de la Asociación, esta se conformará por: escuadrillas, escuadrones y grupos según la cantidad de socios activos domiciliados en cada ciudad de la República Mexicana.

Por tener la Fuerza Aérea tres regiones Aéreas y diez y nueve bases aéreas dentro del ámbito nacional, debemos esperar un grupo por cada región y un escuadrón por cada base aérea. En aquellas ciudades donde no exista Región Aérea o Base Aérea pero vivan de dos a cinco pilotos retirados, los invitamos a formar su propia escuadrilla y de ésta manera llegar a ser socios activos de nuestra Asociación. Para lo cual deberán dirigirse al Consejo Ejecutivo Nacional y pedir asesoría y la oportunidad de integrarse a nuestra Asociación. 

Por último déjame decirte que los domicilios donde deberán funcionar los escuadrones son:

Santa Lucía, Ixtepec, Ensenada, Cozumel, Zapopan, Tuxtla Gutiérrez, Pie de la Cuesta, Mérida, La Paz, Culiacán, Santa Gertrudis, Tijuana, Chihuahua, Monterrey, Oaxaca, Ciudad PEMEX, Copalar, Hermosillo y Atlangatepec. 

Ojalá que este reconocimiento haga que nuestra Asociación se más grande cada día”

Y así, éste General terminó de explicar lo de nuestra Asociación.  

ASI ME LO CONTARON


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


Acababa de llegar a la ESCUELA MILITAR DE AVIACIÓN, yo era un vil potrote, y no se si fue para desanimarme, o para que se me formara un buen criterio. Yo veía despegar al poderoso avión AT-6, el ruido de su motor era dulce melodía para mis oídos, cerré los ojos y soñé, y un cadete del avanzado me dio un tablazo y me comentó:

-No sueñe con esos aviones potro, el cadete que vuela un Texano ya sabe que si su avión entra en barrena, abajo estará un cerro de paja esperándolo. Lo miré extrañado, sobándome de el tablazo que me puso y continuó diciendo: -El año pasado a un avanzado, le sucedió que por gritar dentro del avión lo arrestaron. Él iba solo, y estaba practicando la maniobra de BARRENAS, para esto usted debe de tener la altitud adecuada, debe de poner un ascenso ligero y desacelerar totalmente su avión, la mano derecha va sobre el bastón de mando y con la izquierda se agarra usted del acelerador, en su gorra de vuelo usted lleva conectada la pastilla de su micrófono y en la palanca del acelerador está un botón que sirve para transmitir su comunicación con la torre de control, de esta manera, cuando usted se quiere comunicar, solo basta que apriete el botón del acelerador y hable por la pastilla que trae su gorra de vuelo.
Pues este cadete inició su barrena: desaceleró, puso su ascenso y sin darse cuenta, apretó el botón del micrófono y empezó a hablar y a decir: "Así avioncito lindo, entra muy despacito a la barrena, así chiquitito, así bonito, hazlo rico" Y cuando el avión iba a entrar en el Stall, sumió hasta lo más hondo el pedal derecho iniciándose la barrena y sin soltar el botón del radio, el cadete empezó a gritar: "PONGAN PAJA......" y el oficial que estaba vigilando desde la torre de control tomó su radio y dijo: "ESE CADETE QUE PIDE PAJA, TIENE UNA ORDEN DE ARRESTO" Hubo un pequeño silencio y el AT-6 iba saliendo de la barrena y el cadete sólo alcanzó a decir: “BUENO, QUITEN LA PAJA”

MIÉRCOLES SOCIALES


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


Habían transcurrido algunos días desde mi entrada a la Escuela Militar de Aviación como potrote, cuando me enteré que todos los miércoles, en el casino, las autoridades del Colegio hacían una reunión-baile para que los cadetes tuvieran un rato de solaz y esparcimiento. En éstas reuniones se bailaba al son del conjunto de los Hermanos Contreras. De la plaza de armas a las seis en punto salía un autobús del colegio lleno de chicas, las que eran regresadas a Guanatos a las diez de la noche, ellas eran las amigas y novias de los cadetes que venían a visitar a sus galanes, en estas reuniones se daban canapés preparados por el güero de la cocina que eran acompañados por jarras de agua de frutas. Las que nunca faltaban eran la Subteniente Enriqueta encargada del departamento de paracaídas y su eterna amiga, una exuberante mujer a la que le decían La Leona por su enorme cabellera negra. Lógico, a los potros no se nos permitía entrar a estas reuniones. Solo lo podríamos hacer hasta que hiciéramos un baile de “ENTRADA AL CASINO”
Este baile era para comprobar la capacidad de organización que tendría el escuadrón preparatorio, pero sobre todo, era que tendríamos que presentar un show con algunos cuadros artísticos lo que nos puso a pensar como le íbamos a hacer. En nuestro escuadrón preparatorio teníamos buenos cantantes: Eulogio Rivas Terán alias El Loco y Miguel Young Coral alias Chanoc. También teníamos a un gran guitarrista, mi nieto Gustavo López Blackmore alias El Cuchi-Cuchi. Lo primero que se nos ocurrió fue formar un quinteto de negros que se llamarían los “PotroPlaters” que estaría conformado por: Orrostieta, Coutiño, Ovando, Tobías y Juanillo, ellos haría un playback con aquella canción que se llama “ONLY YOU”, ¿Se acuerdan de ella? Es la que dice: “Only you, can make this world seem right. Only you, can make the darkness bright. Only you and you alone, can thrill me like you do, and fill my heart with love for only you” Pero ellos se negaron a salir de PotroPlaters. Entonces decidimos montar un cuadro de baile que se llamaría:
“EL ABUELO” donde yo salía imitando a Eulalio González “El Piporro” con esa canción que dice: “Era el abuelo un lagartijo porfiriano que....” y tocando mi acordeón acompañado por la guitarra de Cuchi-Cuchi. El Abuelo fue Pablo López hermano de Gustavo y otro de mis nietos, que fue a sacar a la chica de sus sueños. Vestimos a Luis Alberto Ezequiel Castañeda Alias “El Ropero” de “Adelita” El abuelo se retorció los bigotes postizos y fue a sacar a la muchacha cuando Castañeda se puso de pie, aceptando la pieza, menudo susto de Pablito, ver a esa chica que casi le doblaba su estatura y que lo tomó en sus brazos como si fuera balero y se puso a jugar capiruchos con el bailador, las patitas de Pablo iban y venían por sobre la cabeza de Castañeda, se lo pasaba bajo la falda, lo rodaba en sus caderas, conforme la canción se desarrollaba. Según el abuelo “Bailaba Polka, la mazurca y también el Chotis, y a la muchacha conquistábase en un tris....” “Y el cantante (yo) seguía diciendo:
“A que mi abuelo, antes se les hincaba a las muchachas y les decía: Déjame correr descalzo por dentro de tu pelo, para que los pasadores de tu cabellera me hagan cosquías en el dedo gordo, Ahora se les hinca y les dice...... ayúdame a levantarme criaturita” Gran éxito este cuadro de baile esa noche. Por estas cosas, la XXVI generación de la Escuela Militar de Aviación siempre fue muy admirada.

martes, 28 de abril de 2009

BREVE HISTORIA DEL ESCUADRÓN DE PELEA 203


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


En 1941, siendo gobernador el general Francisco J. Mújica, llegan a La Paz siete aviones CORSARIOS, para conformar el Escuadrón de Pelea 203, siendo su comandante Antonio Lojero Flores, estos aviones Corsario iniciaron misiones de patrullaje por el golfo de California y el océano Pacífico. Estos aviones estuvieron sólo dos años y once meses.

Los aviones Corsario fueron relevados por nueve aviones North American AT-6, siendo su comandante Raúl Foulong Cabrera. Este avión estaba dotado por un motor Pratt and Whitney de nueve cilindros en una estrella con super cargador y desarrollaba 600 caballos de fuerza y un desplazamiento de 1,340 pulgadas cúbicas. La velocidad de éste fabuloso avión era de 155 mph. De éste modelo de avión nuestra Fuerza Aérea llegó a tener 139. De los pilotos que llegaron en esa época recordamos con mucho cariño a: Miguel Carrillo Ayala “EL PINOCHO” quien llega en 1943. Y en 1945 llega Cesar Atilio Abente Bebitez, el popular “CHE”.

En 1956 los AT-6 son relevados por aviones North American T-28. Este avión, realizó su primer el 26 de septiembre de 1949. Este avión revoluciona a la aviación de pelea de la Fuerza Aérea Mexicana pues está artillado con: Portabombas Mark 51, ametralladoras Colt Browning M2 calibre 50, tubos lanza cohetes MA-2ª de 2,75 pulgadas. Aquí en La Paz, se destino como área de ametrallamiento y bombardeo la franja del mogote frente a la ciudad.

El avión T-28 es relevado por el Pilatus PC-7 Turbo Trainer, que es un monoplano de ala baja, con cabina dual en tandem, propulsado por un motor Turbohélice Pratt and Whitney PT6A-25.

En junio de 1980 llegan lo aviones Pilatus PC-7 de los cuales al Escuadrón Aéreo 203 se le dotaron diez unidades. A la escuela Militar de Aviación se les dotó de 24 unidades.

Por esta unidad, el Escuadrón Aéreo de Pelea 203 han pasado 40 comandantes y muchos pilotos aviadores militares quienes han sido pilares en la aviación Ejecutiva, Agrícola y Comercial del estado y del país.

LA FUERZA AÉREA MEXICANA, SEMILLERO DE PILOTOS PARA LA AVIACIÓN NACIONAL


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


Durante diciembre del 2008, mi esposa y yo fuimos al centro de la república para pasar la navidad con mis hermanos, nos reunimos en Celaya y para mi fue muy productivo el viaje, pues tuve muchas pláticas con Sergio mi hermano. Permítanme decirles que Sergio es piloto de Mexicana de aviación, él es comandante del Airbus 319 y 320. Los dos intercambiábamos experiencias y nuestras aventuras en el aire.

Yo le pregunté acerca de la compañía Mexicana de Aviación, de su nacimiento y crecimiento. El me dijo: “Mexicana de Aviación es la primer línea Aérea del continente Norteamericano, nace el 20 de agosto de 1924 en Tampico Tamaulipas, sus primeros aviones fuero tres aviones Lincoln Standard, biplanos. Los primeros pilotos mexicanos que ingresaron al servicio de Mexicana fueron todos de procedencia militar entre los que encontramos a: a los tenientes Rodolfo Torres Rico, Arturo Jiménez Nieto, Luis Boyer Castañeda, Otón Hernández Amaral, Enrique Kanter, José Zertuche, Carlos Cristiani Cutiño y tantos más que escapan a mi mente. Al teniente Torres Rico le decían por apodo: “El Pollo” y muchos viajeros que viajaban de la tierra del faisán y del venado, esperaban por él pues era un piloto muy sereno y seguro. Luis Boyer fue todo un personaje quien con absoluto desinterés ayudó a formar a muchos pilotos, aun a los militares con las consignas de la empresa. -Cuentan de un anécdota de Boyer, el era un hombre de baja estatura, y hubo un tiempo en que ocupó el puesto de gerente de operaciones. Un día se presentó a sus oficinas otro piloto para pedir ingresar a la compañía, este amigo también era muy bajito, su nombre Alfonso Rebolledo y su apodo era “Petit” Uno de los ayudantes del capitán Boyer le dijo: Usted no tiene la estatura exigida. En eso “Petit” vio al capitán Boyer y preguntó: ¿Y el señor aquel que labores desempeña en la compañía? Bueno, le contestaron, él es el gerente de operaciones a lo que Rebolledo contestó, Pues que me la den de gerente de operaciones- Como ves hermano en los principios de la compañía participaron muchos pilotos militares”

A lo que yo le dije: “Bueno yo recuerdo algunos militares de mi época que ingresaron a la compañía Mexicana de Aviación: de mis avanzados recuerdo a: Florencio Cabrera Cisneros, Manuel Anguiano Manzano, de mis primarios a José Ángel Bautista Ramírez, de mi generación a Miguel Francisco Tobía Ortiz y muchos otros. Ahora permíteme decirte que de los pilotos que fueron a Filipinas con el escuadrón de pelea 201, Mexicana de Aviación contrato entre otros a: Amadeo Castro Almanza, Amador Sámano Piña, Julio Cal y Mayor, Jaime Zenizo Rojas, José Luis Barbosa Cerda, Manuel Farías Rodríguez, Miguel Uriarte Aguilar, Guillermo García Ramos, Carlos Varela Landín, Roberto Legorreta Sicilia, Roberto Urías Avelleyra y Carlos Rodríguez Corona. Por lo tanto podemos decir que la Fuerza Aérea Mexicana ha sido un semillero para la Compañía Mexicana de aviación.

“Oye hermano ¿Recuerdas a algunos nombres de pilotos militares que hayan entrado a la compañía Aeroméxico en sus principios?” 

“Bueno déjame decirte que no tengo en la mente los nombres de pilotos militares que se incorporaron al principio de las operaciones de Aeronaves de México, que así se llamo ésta línea aérea creada por Antonio Días Lombardo. Su vuelo inaugural fue el 14 de septiembre de 1934, en un avión Stinson SR en la ruta México-Acapulco y el piloto fue Julio Zinser. Ojalá que alguno de los lectores de este Blog nos de alguna información sobre algunos nombres de pilotos militares que volaron en esta empresa para incluirlos en este artículo”

LA VIDA ESTÁ EN LAS ALTURAS


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO.

Que hermosas son las palabras cuando cantan la realidad de las cosas de un piloto aviador. Juntarlas y hacer que rimen y que nos den un mensaje de vida como este que les brindo a mis lectores.


No es aquí, en tierra, no donde escondida
se halla la dicha que tu vida espera
ver florecer en cada primavera
ni esto que llamas vida, es la vida.

Esta felicidad apetecida
que iras buscando en vano por doquiera
mientras la voluntad lleves con cera
a tus débiles hombros adherida.

Sólo serás feliz cuando deslumbre
tu vista la apoteosis de la cumbre,
cuando desnuda fe, ficticias galas

libre de la materia remontes el hecho
en busca de infinitos horizontes
tendiendo al cielo, tus divinas alas en el pecho. 

lunes, 27 de abril de 2009

BREVE HISTORIA DEL NACIMIENTO DE LA FUERZA AÉREA


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


La Fuerza Aérea Mexicana tiene sus orígenes con el nacimiento de la aviación en México; primero con los globos aerostáticos y posteriormente con aeronaves. 

La aviación militar participó activamente en al revolución mexicana, de ese tiempo destaca el primer bombardeo aeronaval del mundo, realizado el 14 de abril de 1914, cuando Gustavo Salinas Camiña tripulando un avión Martin Pusher modificado, llamado Sonora, efectuó el lanzamiento de bombas sobre el buque Guerrero que asediaba al buque Tampico en la bahía de ese lugar, acción que dio a la aviación militar un sentido pleno hacia su utilización en el campo de batalla.

El interés de la aviación en el mundo llevó a don Francisco I. Madero a nombrar a los primeros cinco pilotos (Leopoldo Alberto Salinas Carranza, los hermanos Eduardo y Juan Aldasoro Suárez, Guastavo Salinas Camiña y Horacio Ruiz Gaviño) para realizar un curso de aviación y recibir su título como pilotos aviadores, con esto se enmarca la aviación militar en México, consolidándose con la emisión del decreto de Faros, en Veracruz, el 5 de febrero de 1915, cuando el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista nombra al mayor Leopoldo Salinas Carranza como el primer Jefe de la Aviación Militar del Ejército Constitucionalista.

El 15 de noviembre de 1915 se inauguraron los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas y la Escuela Nacional de aviación, instalaciones que permitieron construir aeronaves en México y preparar a los pilotos para tripularlas.


FUERZA AEREA MEXICANA: HONOR, VALOR, LEALTAD.

PARA MAÑANA SE LO TRAIGO


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 


Que hermoso es recordar los años de cadete. No se si algunos compañeros les pase lo que a mi. Yo viví cosas que quedaron grabadas en mi corazón, por ejemplo: La estricta disciplina que se vive dentro del plantel. El compañerismo que tuvimos dentro de nuestra generación. La ilusión de remontar el aire yo solo. El amor a la Patria, respeto a las instituciones y entrega total a mis hermanos mexicanos sin distinción de color de piel, de manera de pensar, de condición económica. El deseo de aprender de todo, desde montar un vals para las quinceañeras, pintar algún mural para el comedor de la escuela, organizar el baile de graduación o salir de serenata en la ciudad de Guadalajara para todas las novias de los cadetes. Recordar las potreadas que nos dieron. El primer vuelo solo, toda la acrobacia en Stearman y AT-6. Hubo de todo amigos y amigas: Tristeza y dolor. Lágrimas y risas. Ilusiones y desilusiones. Arrestos y puestas en el cuadro de honor. Y anécdotas, muchos anécdotas de los cuales recuerdo algunos muy agradables.

Muchos de ustedes habrán visto alguna vez a un avión Stearman volando. Pero para los que no son pilotos aviadores me atreveré a dar algunas características de este fabuloso avión: Es un avión biplano, de tela endopada, con patín de cola, que vuela gracias a un motor radial marca Continental R-670-5 de 220 H.P. de 7 cilindros con el que alcanzaba una velocidad de doscientos kilómetros por hora y lo más alto que puede volar son once mil pies sobre el nivel del mar. Una vez escuché la plática que tuvieron, un instructor llamado Francisco Martínez Reséndiz y un compañero mío llamado José Leonel Ramos Ovando sobre el ala inferior del Stearman número 82.

Pitágoras le preguntó a Ovando: -Cadete ¿dígame cuáles son las medidas del PT-17?- a lo que Ovando le contestó: -El avión tiene de envergadura 9.8 metros, de largo 7.32 metros y su superficie alar 27.63 metros cuadrados-

De nuevo el instructor le preguntó: -Sin ver el tablero del avión dígame ¿Con cuántos instrumentos cuenta su nave?- A lo que Ovando cerrando los ojos le contestó. –Altímetro, velocímetro, climb, turn and bank, tacómetro, brújula, el reloj lo traigo yo en mi muñeca izquierda, indicador de cantidad de combustible que es este tubito que trabaja con un flotador y este último que se llama tres en uno-

-Que bueno que me habla del tres en uno, dígame ¿de las tres agujas hay una que no funciona porque no está conectada al motor (no está conectada porque no tiene nada que leer) dígame ¿cual es?-

A lo que Ovando respondió: -Para mañana se lo traigo- El capitán abrió los ojos y de inmediato le dijo: -Como que para mañana, dígamelo ahorita o lo arresto-

-Para mañana comandante, para mañana se lo traigo, usted lo que quiere es que me friegue este fin de semana y que no salga franco a Guadalajara-

-Pues dígamelo ahorita ¿cual de las agujas del tres en uno no trabaja? Porque si no me lo dice, le pido a Lavín que le haga una orden de arresto.

-Para mañana mi instructor, para mañana se lo traigo-

A lo que el Capitán Reséndiz se volteó y me ordenó. –Lavín, que le hagan una orden de arresto a este cadete omiso, que no ha aprendido nada del Stearman.

Y sólo alcancé a escuchar que mi compañero Ovando decía al retirarse: -Lo dije, Pitágoras sólo me quería fregar........ Ese fin de semana Ovando no salió franco.

PALABRAS QUE NUNCA ESTARÁN EN EL DICCIONARIO DE LA REAL LENGUA


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 

Cuando entré como potro a la Escuela Militar de Aviación en Septiembre de 1963, descubrí que mi idioma Español iba a tener un crecimiento debido a las nuevas palabras y sus conceptos que aprendí, estos son algunos que tomé del libro “ALAS PARA MÉXICO” que escribió el Charro, Enrique Guerrero Osuna, a quien felicito desde este Blog por su paciencia para reunir, tantos nuevos vocablos para mi.

ACOCOTE.- Rifle fusil mosquetón, calibre 7.62 que se convertía en pareja del cadete, al cual lo teníamos que tener limpio y reluciente.

APACHERO.- Cadete muy exagerado en sus lamentos, muy llorón.

ARRASTRADO.- Viborón o crótalo, cadete rastrero, vil y despreciable que tratan de conseguir todo con nada.

AZULOTES.- Los cadetes de mayor estatura (órale Meza) entre más grandes son los pájaros azules, pájaros bermejos....

BANDERO.- Cadete que se tiene que levantar unos minutos antes que todos los demás para tocar Diana.

BICHO.- El avión AT-11 o C-45. Usado como avión de reconocimiento y fotografía aérea, es un bimotor de adiestramiento para bombardeo horizontal y que en el EMATE se uso como avión de transporte de ejecutivos.

CAPOTEAR.- Efectuar un giro brusco pivoteando sobre las ruedas del tren principal poniendo al avión a beber agua, con el empenaje apuntando hacia el cielo y la hélice cavando un pozo en la tierra. (verdad Chanoc).

CECUA.- Contracción de C-47 versión militar del DC-3, el mejor bimotor de hélice que ha existido en la aviación.

CHAFALDRANA.- Artículo increíble que no existe, pero que mi cadete Gastón García Guzmán me hacia cuidar con mucho amor, el cual se suponía estaba dentro de una cajita bien sellada. 
 
CHAPEAR.- Cortar la hierba y el pasto de la pista de tierra para que los aviones del primario puedan correr bien durante los despegues y no se vayan a tropezar.

CHIEF.- Cadete avanzado que tiene bajo su responsabilidad a uno o mas “potros pelones” para su buena formación y educación militar.

CRACK.- Piloto militar muy fibra y volador, digno de imitarse.

ENVAINAR.- Orden que se da para guardar el marrazo en su funda, y así no abrirle un agujero al compañero que va delante de uno.

FAQUIR.- Cadete que se queda en la Escuela Militar de Aviación los fines de semana, ya sea arrestados, en el pelotón del huevo, o porque el pre no le alcanzo para ir a cenar al mercado de San Juan de Dios.

FIBRA.- Las ganas y entusiasmo que un cadete le pones a todas las actividades que realiza.

FILMAR.- Adoptar poses y actitudes de perdonavidas. O también poses como la que yo tengo en la foto que sale en el artículo de: “POR FIN LLEGUÉ AL PRIMARIO”

FRANCO.- Era el momento mas significativo de la semana, los sábados más o menos a las doce del día, cuando abordábamos los autobuses que nos llevaban a Guanatos place y durábamos francos hasta el domingo a las 20:00 que nos recogían los mismos autobuses en la plaza de armas.

GUADAÑAZOS.- Son los movimientos bruscos que hacen las puntas de ala del avión que va por delante o por detrás de cualquier formación aérea. Claro que estos son más grandes en el primario que en el avanzado. Ya cuando vuela uno en las unidades, estos movimientos son mínimos.

GUANATOS.- La hermosa joya de occidente, con todas sus chicas hermosas, la que cuando yo estuve completó un millón de habitantes.

LEVANTE.- Acto de despertar violentamente a los potros a cualquier hora de la noche para sacarlo al patio a dar vueltas. Como recuerdo al “Piloto sin cabeza” que acompañaba a mis avanzados para darme levante. ¿Se acuerda mi Teniente M. Q. P.?

MARINOLA.- Otro artículo desconocido, que tampoco nunca vi, pero que cuando era de GALA era más preciada por el avanzado, pues si uno no la cuidaba bien tendría problemas con el que nos la daba a guardar.

MARRAZO.- Arma blanca que se coloca en la boca del acocote y que sirve para practicar los ejercicios militares de orden cerrado u orden disperso.

MARRULLERO.- Cadete potro, que casi siempre se escondía en el anonimato, o bajo la tutela de su Chief para no atender a sus amados avanzados en sus hermosas peticiones (¿te acuerdas A. C. D.?).

MULETA.- Pretexto para no cumplir con una orden o para no hacer algo que nos pedían nuestros amados avanzados.

MURMULLAR.- Criticar en voz baja, muy baja, a las peticiones de nuestros amados avanzados.

NIBELUNGOS.- Los cadetes más bajitos, chaparritos o enanos, como quieran decirles, y solo nos referimos a los potrotes o a los avanzados, a mis primarios solo mis respetos.

PARTERO.- Potrote que para su desgracia sabía escribir a máquina olivetti, y que obtenía la responsabilidad de elaborar los partes diarios. ¿Recuerdas esto Rosendo?

POCIMA.- No existe, nunca ha existido, nunca existirá ya que está prohibida, pero es una acción que se desarrolla en el fondo de las cuadras y que sirve para afinar al potrote.

PRE.- Es el emolumento que recibe todo cadete cada fin de semana, para que pueda sufragar los gastos que tiene que hacer cuando sale franco a Guadalajara. Yo con mi pre ($6.00) me alcanzaba para pagar la pensión Esperanza, mis comidas en el mercado de San Juan de Dios, las entradas al cine de mi y de mi novia, los chuchulucos y todavía llegue a ahorrar para mi graduación.

RABEADA.- Giro violento al aterrizar por el exceso freno en un solo pedal, esto sucede por confiado, como le pasó a muchos cadetes del avanzado y a mi instructor, M. A. R.

RELAX.- Quiere decir relajado, tranquilo, sin tensión, yo tuve un compañero de generación al que le decíamos así, ¿Lo recuerdan?

RIFLERO.- Cadete perteneciente a la compañía que no era ni bandero y tampoco pertenecía a la escolta.

SIDOLEAR.- Pulir con limpia metales, todas las partes metálicas del uniforme y equipo de uso personal del cadete.

UCA.- El que la tiene que la use y el que no, pues no, porque solo se emboruca.

ZORRON.- Cadete muy descuidado en todo lo que realiza, yo conocí a uno que le decían zorrunga pero ya no me acuerdo quien era él.

Bueno, estos son algunos de los términos que aprendí yo y que Enrique me los hizo recordar. Quizás algunos de estos términos ya cayeron en el olvido o nacieron algunos otros, todo depende de cada generación y del ingenio de cada uno.

domingo, 26 de abril de 2009

MEDALLA AL MÉRITO EMILIO CARRANZA


MIS PALOMAZOS EN HELICÓPTERO BELL 212


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 

Aunque solo volé aparatos de ala fija en mi vida de piloto aviador, cuando estuve en el Hangar del Secretario de la Defensa Nacional, volé el Mitsubishi MU-2J, el Lockheed L-1329 como tripulación designada, tuve la oportunidad de volar varios palomazos en el DC-6 y el helicóptero BELL-212 asignados en dicho hangar. Los pilotos que me dieron la oportunidad de estos palomazos fueron el Teniente Coronel FAPA Jesús Contreras Blancas y Juan Manuel Morales Gasca el en DC-6 y los Tenientes Adrián Tavares y Muñoz y Carlos Monsalve en el BELL-212.

Nunca me ilusionó volar helicóptero, pero estos palomazos fueron una grata experiencia para mi, siempre admiré a Tavares por ser un gran compañero y por su don de gentes y profesionalismo. 

El me platicó que durante la década de los 70´s, la Fuerza Aérea recibió cinco helicópteros BELL-205-1 con los cuales se integró el Escuadrón Aéreo 209 y luego en junio de 1973 llegan los helicópteros BELL-206B RANGER. El BELL-212 del hangar llegó en 1973, en ese entonces nada más había dos de estos helicópteros, uno adscrito al Hangar Presidencial y el que llega a nuestro hangar. Es hasta 1980 cuando comenzó la operación de más helicópteros BELL-212 en el Escuadrón de Helicópteros de Búsqueda y Rescate, estas máquinas estaban camufladas en tres tonos (arena y dos verdes, uno claro y el otro oscuro)

En mayo de 1987 siguieron llegando más helicópteros BELL-212 lo s cuales se incorporan al escuadrón 209 y continúan llegando en 1989 más helicópteros BELL-212 y BELL-206L-3.

Por necesidades del servicio, en la actualidad la Fuerza Aérea Mexicana mantiene un Ala de Reconocimiento y Transporte dotada de Helicópteros BELL además de otra marcas, que se usan para operaciones de búsqueda y rescate, en la ocasiones que el país recibe los embates de los huracanes tropicales. También se usan para el combate al crimen organizado y al narcotráfico. Y para el transporte de tropas a los lugares de difícil acceso.

Los escuadrones que actualmente de helicópteros BELL son:

ESCUADRÓN AÉREO 102: BELL-212 y BELL-206B
ESCUADRÓN AÉREO 103: BELL-212 y BELL-206B
ESCUADRÓN AÉREO 104: BELL-212 y BELL-206B
ESCUADRÓN AÉREO 111: BELL-205ª, BELL-206B y BELL-206L

Los primeros pilotos de los helicópteros BELL tomaron el adiestramiento en la fabrica que se encuentra en Fortworth Texas, pero actualmente todo el adiestramiento se da en los escuadrones de reconocimiento búsqueda y rescate. Este adiestramiento incluye el conocimiento general de los componentes así como sus usos, capacidades y limitaciones. Estructura de la máquina, los sistemas que trabajan dentro de ella, funcionamiento de la planta turbo propulsora y sistema de navegación y comunicación.

Muy bonita experiencia, la que tuve con esos palomazos que me brindaron Tavares y Monsalve.

sábado, 25 de abril de 2009

LA AVENTURA DE UN PAISANO MÍO


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO. 
Siendo Piloto del Secretario de la Defensa Nacional, allá por 1974 hice un vuelo a Torreón Coahuila, ahí conocí al comandante dela aeropuerto, el capitán piloto aviador Ildefonso Rodríguez Armendáriz, quien nació en Sabinas Coahuila. Fue mecánico de la Fuerza Aérea Mexicana retirándose de ella, en 1965 donde se inicia como piloto privado y se hace comandante del aeropuerto de Torreón la principal ciudad de la comarca lagunera. Ya sentados los dos en el restaurante frente a dos tazas de café, me platicó una de sus aventuras. “Hace dos años piloteaba un avión recién traído de la fábrica, y viniendo de la pista del valle de Topia perdí el control de la nave debido al fuerte viento y a la nieve que caía; maniobrando, logré aterrizar en un lugar llamado Ojito de Camellones, en ese lugar me dieron auxilio, me invitaron a cenar y me prestaron una chamarra pues yo no llevaba nada para el frío, me prestaron un catre. Al día siguiente desayune un cafecito de calcetín con unos burros de machaca. Luego fui rescatado gracias a que la unidad de radio de la aeronave no sufrió daños y logré comunicarme con un avión que formaba parte del grupo de búsqueda y rescate” Esta es una de las aventuras que un piloto aviador, paisano mío tuvo en el estado de Durango y que me platicó en el restaurante del aeropuerto con mucha modestia. Así como esta pequeña aventura de un piloto mexicano, nuestra aviación está llena de anécdotas semejantes.

Y FUI INSTRUCTOR DE PILOTOS CIVILES


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO.
Cómo no recordar aquellos días cuando llegué al escuadrón Aéreo 203 de La Paz. Recién graduado como Subteniente Piloto Aviador, fecha: 18 de Junio de 1966. Me presenté ante el comandante del escuadrón: Mayor piloto aviador, Florentino Rodríguez Cota, quien me presentó con el comandante de la base, Mayor piloto aviador César Atilio Abente Benítez

El Mayor Cota me enseño los aviones T-28 TROJAN, del escuadrón. En cambio el mayor Abente me enseño su avión particular, un Piper PA-11 matrícula XB-WOG y me lo puso a mi disposición para que fuera instructor de la pequeña escuela de vuelo que tenía en el aeropuerto. 

Empecé mi curso de T-28 y me solté en el PA-11 para iniciarme como instructor de vuelo. 

En la escuela Militar de Aviación volé el STEARMAN PT-17 primero, después en el TEXAN AT-6 y al mes de haber llegado a La Paz ya estaba volando como oficial el T-28 y por debajo del agua ya era instructor del PA-11. 

Esto me llevó a volar oficialmente en la Fuerza Aérea Mexicana además de los tres primeros aviones los siguientes: AT-11, C-45, C-47, C-54, DC-6, MU-2J, JETSTAR. Pero por debajo del agua, ya se me olvidaron todos los modelos, ya que después del PA-11, volé la mayoría de los Cessnas, de los Pipers, de los Mooneys, del DC-9, del Sabre-40, y de muchos más. 

Cosa rara, nunca fui instructor dentro del Colegio del Aire, pero si fui instructor en la mayoría de las escuelas de vuelo del Distrito Federal. 

La foto que muestro es un PA-11 como el XB-WOG donde me inicie como instructor para pilotos civiles...... (debajo del agua, o sea sin que se diera cuenta el mando)

Ahora un anécdota de esa época. Cada vez que yo iba a realizar un adiestramiento en el WOG, al hacer el plan de vuelo en la oficina de despacho, siempre ponía, en el renglón respectivo donde se pregunta por el número de la licencia civil, la palabra MIL. Un día el Capitán Martínez, comandante del Aeropuerto de La Paz me preguntó: ¿Por qué usted pone su número de licencia con letras? Póngala con números, así: 1,000. A lo que contesté: “No capi, yo no tengo licencia civil, si pongo con letras la palabra MIL quiere decir que soy militar. Entonces me prohibió volver a volar el Piper PA-11. A los ochos días de ésta prohibición, por desgracia murieron ahogados en el canal, entre el mogote y el malecón dos niños que iban en una panga, la cual se volteó. De inmediato, el capi Martínez fue por mi a la casa para pedirme que abordara el WOG y buscara los cuerpos de los niños ahogados. Al mismo tiempo me dijo que ya había hablado con el Che Abente, para que yo siguiera volando el Piper, pero que en los planes de vuelo le iba a poner el número de la licencia civil, como si fuera él. Que fáciles eran aquellos tiempos. 

EL PRIMER C-46 DE LA FUERZA AÉREA MEXICANA


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO.
Nos encontrábamos a la puerta del Mistubishi MU2J FAM 1550, Benjamín González mi mecánico y yo, en la base aérea del Ciprés en Ensenada cuando vimos despegar a un C-46 de la empresa Aerocarga, de la cual era dueño Carlos Cervantes Pérez. Entonces le pregunté a Benjamín si él no conocía alguna historia de éste avión dentro de la Fuerza Aérea, a lo que él me contestó:

“Esta es la historia del primer C-46 de la Fuerza Aérea Mexicana, un poco distinta ya que cuando la Fuerza Aérea Mexicana adquiere material aéreo es por medio de la compra a distintas naciones. El Curtiss Wright C-46D-15 con número de serie perteneció a la USAF quien lo tuvo basado en Walnut Ridge con la matrícula 44-77985 a partir de Marzo de 1946. Tras de permanecer varios meses en aquel lugar fue vendido a un particular en enero de 1948. Un buen día el avión partió bajo circunstancias desconocidas, transportando un cargamento de armas con rumbo a la República Dominicana en donde sería entregadas a un grupo guerrillero. El aparato efectúo una escala en la ciudad de México. Las autoridades de Aeronáutica Civil se percataron del ilegal cargamento, por lo que el aparato fue puesto a disposición de la Secretaría de la Defensa Nacional, que lo resguardó en la plataforma militar.

Tras de permanecer varios meses en este sitio, el C-46 fue llevado al patio de honor de la Escuela Militar de Mecánicos de Aviación, en donde se colocó para que los alumnos llevaran a cabo algunas prácticas en él.

Por instrucciones del alto mando, el avión pasó a formar parte de la Fuerza Aérea Mexicana, ya que era el arma más adecuada para darle un uso apropiado, lo que desafortunadamente no sucedió ya que pasaron meses sin que se le diera mantenimiento, su estado se fue deteriorando y por ser el único de su tipo nunca se le integró a un escuadrón aéreo.

Tiempo después, un ciudadano americano que vivía en México, llamado Zigmund Warren escribió una carta al gobierno al que dejó ver sus intensiones de adquirir aquel avión. Ofreció $ 15,000.00 además la promesa de ponerlo al servicio público.

El 12 de diciembre de 1950 la Subsecretaría de la Presidencia giró una orden al general Limón entonces Secretario de la Defensa Nacional para ser entregado en venta a este ciudadano americano. El avión recibió la matrícula XB-HUV la que usó hasta el 9 de octubre de 1951. Luego fue vendido a otro ciudadano americano quien lo llevó a Texas y fue matriculado N75866. La historia de este avión termina tristemente en enero de 1962 cuando su tripulación fue forzada a aterrizar cerca de Mniamuna en el Congo por fuerzas rebeldes, quienes destruyeron al avión”

Agradezco mucho a Benjamín todas las cosas que me enseño acerca del mantenimiento del MU2J, pero sobre todo esta historia.

viernes, 24 de abril de 2009

UN GRAN GENERAL


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO.
Siempre he admirado a los grandes hombres, que se han puesto las Alas en el pecho, que han sido ejemplo a todos nosotros, los que hemos pasado por la Escuela Militar de Aviación, los que hemos cruzado el espacio aéreo Mexicano, los que soñamos con un gran país.

Tuve un tío (QPD) llamado Agustín Gutiérrez Olvera, él fue el secretario particular de uno de estos grandes pilotos. Yo acababa de entrar a la Escuela Militar de Aviación en septiembre de 1963 y al regresar a casa para pasar las vacaciones de navidad, lo fui a visitar y ante un delicioso café y unas gorditas de harina rellenas de queso preparadas por su esposa, mi tía Guillermina, se dispuso a platicarme de este gran piloto.

“El queso que estás disfrutando sobrino, en tu quesadilla es de Chihuahua, es queso Menonita, lugar de donde viene el General del cual te voy a platicar. Él nació en Ciudad Guerrero el 10 de noviembre de 1897. Crece en esta ciudad y por motivos de la Revolución Mexicana, su familia emigra hacia El Paso Texas. Regresando después de la muerte de Madero. El 8 de agosto de 1913, se incorporó a las fuerzas revolucionarias Constitucionalistas que mandaba el General Jesús María Ríos. Durante la revolución participa en las batallas de Torreón, Jiménez, Ojinaga, Juárez, Tierra Blanca y muchas otras. En 1920 el presidente interino del país Adolfo de la Huerta, anuncia un reclutamiento de los oficiales del ejercito para que ingresen en la Fuerza Aérea Mexicana. Este general ingresa como cadete ese mismo año y se gradúa como Piloto Aviador Militar el 21 de julio de 1922. En 1923 marcha como comandante de escuadrilla a Michoacán, participa en distintos combates ametrallando trenes en Colima y Manzanillo. Lo derriban en Ocotlán y participa en combates en Morelia, La Piedad y tras plazas. Después lo trasladan a los estados de Oaxaca e Hidalgo. 

En junio de 1926 es enviado a Sonora para apoyar las acciones de rescate del General Obregón quien fue apresado por los Yaquis. En fin sobrino, este señorón participo en cincuenta y dos acciones de guerra como piloto aviador militar aparte de las acciones de caballería. Podemos decir sanamente que después de la Revolución Mexicana participó en la rebeliones: Delahuertista, Yaqui, Escobarista y la de Arnulfo R. Gómez y finalmente en la guerra Cristera. Después de estas acciones de guerra, este gran piloto aviador, inicia una serie de vuelos de buena voluntad implantando varios records: El primero fue 30 de mayo de 1928, realizó un vuelo sin escalas de Mexicali, B. C. a la Ciudad de México abordo del nuevo avión hecho en México, el Baja California No. 2, una hazaña que cubrió 2,330 kilómetros. El segundo fue el 10 de agosto de 1928, realizó un vuelo de buena voluntad de México a La Habana y varios países Centroamericanos abordo del avión Baja California No. 2. El tercero fue el 21 de junio 1930, realizó el vuelo sin escalas de México a Nueva York en trece horas y media en un trayecto de 13,620 Km. Con ello estableció un record mundial de vuelo sin escala. Y finalmente 21 de julio 1930, vuela sin escalas de Nueva York a México, en un avión Lockheed Sirius bautizado Anáhuac, estableciendo un récord de velocidad, al recorrer esta ruta en 16:00 horas. 

Este general fue director de la Escuela Militar de Aplicación Aeronáutica así como Jefe del Departamento de Aeronáutica Civil, Gobernador de su Estado natal, Chihuahua, y Jefe del Departamento de Aeronáutica en tres ocasiones. Durante la Segunda Guerra Mundial fue jefe de la Fuerza Aérea Mexicana. Durante su última gestión se culminaron las instalaciones de la Base Aérea Militar de Santa Lucía y se dotó a la Fuerza Aérea de los primeros aviones a reacción, los Vampire y los T-33; se compraron aviones C-54 y helicópteros de turbina Alouette III y se creó el 'Colegio del Aire' con sus escuelas para pilotos, mecánicos y meteorólogos. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Chihuahua lleva su nombre. Murió en la Ciudad de México el 19 de julio de 1985 a la edad de 88 años. Durante su larga vida, el General Roberto Fierro Villalobos defendió con toda clase de medios y argumentos la imperiosa necesidad de respaldar a la aviación en México, tanto militar como civil. El general de quien te hablo sobrino es el General de División ROBERTO FIERRO VILLALOBOS”

Terminada la plática con mi tío Agustín, llego mi tía Mina con la cena y todos nos pusimos a platicar de las cosas familiares.

ESCUELA MILTAR DE AVIACIÓN


Éste, es un reconocimiento personal, a mi Profesión, a la Fuerza Aérea Mexicana, a mis compañeros, a la Escuela Militar de Aviación que me formó, al Colegio del Aire que me cobijó en la Basé Aérea de Zapopan, y a muchas aventuras que viví con... LAS ALAS EN MI PECHO.

El origen de la Escuela Militar de Aviación, se remonta al 15 de noviembre de 1915. Sin embargo, la escuela como actualmente la conocemos, inició sus actividades desde su nueva sede en la antigua fabrica de aviones Azcarate, ubicada a un costado del aeropuerto de la ciudad de México a partir del 31 de octubre de 1932. En diciembre de 1938 la escuela se instala provisionalmente en el aeropuerto de Las Bajadas en Veracruz. El 24 de febrero de 1942 se llevo a cabo el abanderamiento de la Escuela, la que ya estaba instalada en esos momentos en la ciudad militar General Rodrigo Zubiaga en Monterrey. Por orden presidencial, la Escuela Militar de Aviación traslada su sede a Guadalajara siendo su primer campo de aviación, el de Las Juntas, próximo al cerro del cuatro. El primer albergue de los cadetes fue el cuartel Colorado, luego la guarnición de la plaza, luego el edificio que ocupa el cuartel de bomberos y finalmente el antiguo Colegio Salesiano del Espíritu Santo ubicado en la ex hacienda del mismo nombre.

El 31 de diciembre de 1945, con el objeto de que la escuela tuviera instalaciones de acuerdo a sus necesidades, se publicó en Decreto Presidencial, construir la Base Aérea Militar número 5 en Zapopan, donde se alojaría la escuela definitivamente. El 22 de Agosto de 1959 fue creado el Colegio del Aire, integrado por: la Escuela Militar de Aviación, la Escuela Militar de Mantenimiento y Abastecimiento y la Escuela Militar de Especialistas de la Fuerza Aérea. En el Colegio del Aire se forma todo el personal que requiere la FAM.

El 10 de octubre de 1943, la FAM recibe nueve aviones North American AT-6, Texan, algunos de los cuales fueron los primeros de ser destinados a la escuela que a partir de ese mismo año comenzarían a ser utilizados, para impartir el curso Avanzado durante el tercer año de la carrera. Los cadetes realizan maniobras propias de la aviación militar como son el ametrallamiento y bombardeo. Esto por supuesto después de que realizaron intensas prácticas en el escuadrón Primario en los aviones Stearman PT-17 y en el escuadrón Básico en el Vultee BT-13.

El AT-6 es ideal en las prácticas de vuelo militar debido a su estabilidad y maniobrabilidad. En las prácticas tácticas, las mínimas exigencias de control le permiten al piloto concentrarse en el blanco. En el vuelo acrobático, su velocidad mínima de 75 mph y máxima de 240, el AT-6 es dócil en los loops, en el medio barril, en los barriles lentos, en el ocho cubano, en el Immelman y en el trébol. Sin lugar a dudas todas estas bondades influyeron de manera importante en la decisión del alto mando de la Fuerza Aérea cuando en su momento adoptaron éste legendario avión para equipar al escuadrón Avanzado y que en México llego a tener carácter institucional, después de haber servido por más de cuarenta años. El 14 de diciembre de 1955, se incorporaron a la escuela quince aviones AT-6 en perfectas condiciones. También fueron utilizados en numerosas exhibiciones aéreas con motivo de las ceremonias de graduación de los nuevos oficiales pilotos aviadores de la Fuerza Aérea. También fueron utilizados en todas las paradas militares con motivo de la Independencia Nacional hasta su retiro en 1983.

En la mañana del 19 de febrero de 1983 se les dio el adiós a los texanos mediante una parada aérea sobre la base de Zapopan donde acompañaron a los AT-6, formaciones de: Stearman, Musketeer, bonanza, Pilatus PC-7, Mudry CAP 10 y F-5 concluyendo con un salto de fusileros paracaidistas desde aviones C-54. Con esta exhibición de disciplina aérea, se le dio el adiós, al North American AT-6 Texan, después de 41 años de servicio.